Chaquetas VS Abrigos, cómo elegir:
El abrigo está diseñado para las temperaturas frías. Su longitud protege la parte inferior del cuerpo y su construcción es más densa. En Hartford, priorizamos la lana doble cara (520g/m²), que ofrece un aislamiento térmico máximo manteniéndose ligera y elegante, sin el grosor de un forro clásico.
Más corta, la chaqueta es la aliada del entretiempo y el verano. Se presenta en varias construcciones: suave para una comodidad total, o técnica e impermeable para afrontar los chaparrones. Permite variar los tejidos como el lino (190g/m²) o la pana.
El consejo Hartford: si buscas una pieza para llevar sobre un jersey grueso o un traje, opta por el abrigo. Para una superposición ligera o un look urbano estructurado (tipo chaqueta Slack o cazadora con cremallera), la chaqueta es la elección óptima.





































