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Hartford

los clásicos
del vestuario estadounidense

Hartford

Revisar los clásicos del vestuario estadounidense aportándoles un toque de modernidad: ese es el proyecto de Hartford, concebido por Yves Chareton en Estados Unidos en 1979.

Un encuentro decisivo marcará el inicio de la aventura: un fabricante neoyorquino le vende antiguos stocks de tejidos oxford y chambray, perfectos para confeccionar las primeras camisas Hartford de estilo vintage, imposibles de encontrar en el mercado. Unos años más tarde, el estudio regresa a París. La marca se estructura y comienza su desarrollo comercial: las colecciones se amplían y se convierten en sinónimo de excelencia en cuanto a materiales y estilo. Al mezclar las influencias europeas con una estética desenfadada muy al estilo de la costa oeste, la marca se convierte rápidamente en un referente a ambos lados del Atlántico. No es de extrañar que Bruce Springsteen o Eric Clapton se convirtieran rápidamente en incondicionales...

Descubre la colección

Inspiración «made in USA»

El espíritu de los años 60, desde California hasta los Hamptons, desde el rock folk hasta los inicios del surf, pero también las imágenes de las Landas, entre el océano Atlántico y las dunas salvajes, la tierra de la infancia del diseñador, impregnan todas las colecciones. Hartford se convierte en la marca de los amantes del mar que apuestan por un estilo de vida elegante y desenfadado.

Colecciones atemporales

Mujer, HOMBRE y NIÑOS

En Hartford, el estilo «Clásico» se refleja en los tejidos y los cortes: las prendas se confeccionan con los mejores tejidos europeos, como el lino francés, los algodones de Albini en Italia, de la casa Maruwa en Japón o de Liberty, por ejemplo. Los cortes impecables de las camisas de chambray u oxford y los jerséis de lana merina, alpaca y cachemira se han ganado el respeto de todo el sector de la moda.
«Alternative» se caracteriza por sus detalles divertidos y elegantes, como esas diminutas bailarinas hawaianas bordadas en una camisa, las flores de vahiné en un traje de baño o los lunares en una falda… Una pequeña dosis de humor imprescindible.